LA LOCURA DE CREER ANTES DE VER
A lo largo de mi vida he descubierto que casi todo aquello que realmente ha valido la pena comenzó como una idea incierta. No llegó acompañado de certezas, ni de garantías, ni de un camino perfectamente trazado. Llegó como llegan las cosas importantes: envuelto en dudas, preguntas y una buena dosis de temor. Hubo momentos en los que ni siquiera yo estaba completamente seguro de lo que estaba haciendo, pero había una voz interior que me decía que debía seguir avanzando. Con el tiempo comprendí que esperar el momento perfecto es una de las formas más silenciosas de renunciar a nuestros sueños. La vida no suele revelar el camino completo; apenas ilumina el siguiente paso. Y muchas veces, ese pequeño paso es todo lo que necesitamos para comenzar una transformación que todavía no somos capaces de imaginar. Durante mucho tiempo pensé que las personas que alcanzaban grandes objetivos eran aquellas que poseían una confianza inquebrantable. Hoy veo las cosas de otra manera. Creo que la ma...








